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Perth tiene un nuevo sacerdote de Eslovaquia que tiene una especial
conexión con la diócesis juvenil, y aprovechando la cercanía a los
jóvenes los está orientando hacia una relación más intima con
Jesucristo de diversas maneras.
Habiéndose mudado a Perth en el oeste de Australia a completar sus estudios en el seminario en el 2003, P. Pavol Herda, 29, es un apasionado al deporte.
Ha
jugado soccer desde que tenía nueve años de edad, le encanta el hockey
en hielo y patinar y todavía juega fútbal para su equipo estatal.
El mes pasado empezó un torneo de soccer en la parroquia del Sagrado Corazón en Thornlie en Perth, en donde estaba de diacono por el
momento.
Gracias
a su carisma, tiene una relación bastante cercana con los jóvenes de su
parroquia y ha logrado que estos formen parte ahora de el grupo de
estudio de la Biblia y participen en las Horas Eucarísticas y
Adoraciones al Santísimo.
El 6 de Junio, fue ordenado como
sacerdote de la Arquidiocosis de Perth por el Arzobispo Barry Hickey en
la Iglesia de St. Joseph’s en Subiaco, cerca al Subiaco Oval, la sede
de dos ligas de futbal Australiano, West Coat Eagles y Fremantle.
La
ordenación sacerdotal iba a tener lugar en la Catedral de St. Mary en
el Corazón de la cuidad, pero debido a las remodelaciones que se han
estado llevando a cabo no se pudo.
“Una vez que los cachas
jugando algún deporte con ellos, y empiezan a admirarte, puedes hablar
con ellos de cualquier tema en la vida, hasta fe,” mencionó el P.
Pavol. “Me encanta trabajar con los jóvenes, ver como algo especial va creciendo en
ellos.”
Esto significa “evangelización” y una platica sincera empieza a trabajar en ellos.
Justo
antes de dar la bendición final en la ordenación sacerdotal del Padre
Pavol, el Arzobispo Hickey dijo que mientras dió un paso fuera del tren
para llegar a la iglesia la misa de ordenación, se presentó con una
petición de Thornlie pidiendo que Pavol se quedará en su parroquia
como el párroco oficial.
“El aceite [de la ceremonia de
ordenación] aun no caído sobre sus manos, y ya tiene un varios personas
que lo admiran,” mencionó el Arzobispo.
Los padres del padre
Pavol, Pavol Snr y Maria, viajaron desde Cierne Klacany, Eslovaquia a la
ordenación sacerdotal de su hijo, y derramaron un par de lagrimas
mientras lo acompañaban.
“Yo te encomiendo bajo la protección de la Virgen María,’’ mencionó su Padre.
“Sé un padre fiel y mantiene siempre una relación de amor con los
demás sacerdotes,” mencionó la madre, traduciéndolo de Eslovaco.
El
se marcha esta semana a su pueblo natal a unos días de vacaciones,
donde el Arzobispo Hickey lo acampanará celebrando una Misa de acción
de Gracias por su ordenación sacerdotal.
Pero, no fue siempre
así de fácil, el Padre Pavol mencionó que tuvo que luchar internamente
al demonio, día con día, para que abandonará el seminario.
Y porque el nunca se fue? La única explicación que pudo dar que Dios no lo permitió.
“Yo
confió en mi vocación al sacerdocio como regalo de Dios,” el mencionó.
“Muchos jóvenes han recibido también este llamado pero han dicho que no.
“Yo
traté de decir que no muchas veces. Había una lucha interna dentro de
mi, y muchas tentaciones. Pero, es algo dentro de ti, que va creciendo,
y te da el valor de decir el “Si” cuando Dios te dice, “ven y sígueme”.
El Padre Pavlo viene de una familia
Católica, pero el menciona que influyo de una manera muy significativa al discernir su vocación.
“Muchos hombres se han hecho sacerdotes sin ninguna formación por parte de sus familias,” el mencionó.
“Tienes
que ser lo suficiente sensitivo para reconocer el llamado. Yo lo sentí
desde mi pronta edad, pero es algo que no podemos reconocer claramente
especialmente el día de hoy.
“Aún ahora, estoy discerniendo mi vocación, aprendiendo cada día mas de ella.”
Anthony Barich trabaja como periodista por The Record, el periodico Católico de Western Australia.
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